El pepino puede albergar huevos de parásitos debajo de su piel o en microgrietas. Pelarlos y cocinarlos ligeramente puede ayudar a prevenir infecciones gastrointestinales.
Recomendación: Cocinar en guisos o sopas y siempre lavar y pelar antes de comer crudo.
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5. Repollo y coles
Estos vegetales de hoja y de cabeza pueden contener gusanos o larvas en su interior debido al crecimiento en suelos naturales. Comerlos crudos sin lavar y cocer es un riesgo de parasitosis.
Recomendación: Hervir, cocinar al vapor o saltear antes de comer.
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💡 Consejos para prevenir infecciones por parásitos
- Lava todas las verduras con agua potable y cepíllalas si es necesario.
- Evita consumir verduras crudas que no estén bien lavadas o peladas.
- Si provienen de huertos caseros, desinfecta con soluciones seguras antes de comer.
- Cocina las verduras siempre que tengas dudas sobre su procedencia o higiene.
- Mantén una higiene adecuada al manipular alimentos, incluyendo manos, utensilios y superficies.
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⚠️ Señales de alerta de parásitos en el estómago
Si has consumido verduras potencialmente contaminadas y presentas alguno de estos síntomas, consulta a un médico:
- Dolor abdominal persistente
- Diarrea o heces con presencia de gusanos
- Pérdida de apetito o peso
- Náuseas, vómitos o malestar general
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Conclusión
No todas las verduras crudas son riesgosas, pero algunas pueden esconder larvas y gusanos que se convierten en parásitos. Cocinar adecuadamente, lavar con cuidado y prestar atención a la higiene reduce significativamente los riesgos y permite disfrutar de estos alimentos de forma segura.
Recuerda: mejor prevenir que lamentar cuando se trata de la salud digestiva.
