El estrés prolongado eleva el cortisol, una hormona que daña las células cerebrales y aumenta el riesgo de Alzheimer.
Estrategia: practicar meditación, respiración profunda, yoga o actividades recreativas que reduzcan la tensión.
5️⃣ Consumo excesivo de alcohol y tabaco
El alcohol en exceso y el tabaco dañan vasos sanguíneos y neuronas, aumentando el riesgo de deterioro cognitivo.
Recomendación: moderar o evitar estas sustancias y priorizar hábitos saludables.
6️⃣ Falta de estimulación mental
No ejercitar el cerebro con lectura, juegos de lógica, idiomas o nuevas habilidades reduce la reserva cognitiva, dejando al cerebro más vulnerable al Alzheimer.
Tip: mantener la mente activa con pasatiempos, aprendizaje constante y relaciones sociales.
💡 Prevención práctica
- Adoptar una dieta equilibrada y rica en antioxidantes.
- Realizar actividad física regular.
- Garantizar un sueño de calidad cada noche.
- Reducir el estrés con técnicas de relajación.
- Evitar alcohol en exceso y no fumar.
- Estimular la mente y mantener la vida social activa.
🌟 Conclusión
El Alzheimer no es inevitable. Cambiar pequeños hábitos diarios puede tener un gran impacto en la salud cerebral y reducir significativamente el riesgo de esta enfermedad.
Estar consciente de tu estilo de vida y aplicar cambios prácticos es clave para proteger tu memoria y bienestar a largo plazo. 🧠💛
