Cáncer de estómago: 12 signos y síntomas del asesino silencioso que nunca debes ignorar

El cansancio constante, incluso con descanso adecuado, puede deberse a la disminución de glóbulos rojos o a la falta de absorción de nutrientes causada por el tumor.

6. Acidez y reflujo persistente

Aunque la acidez ocasional es común, la acidez persistente que no mejora con cambios en la dieta o medicamentos puede ser un signo temprano.

7. Dificultad para tragar

Sensación de que la comida se queda atascada o dolor al tragar puede indicar que el cáncer está afectando la parte superior del estómago o el esófago.

8. Heces oscuras o con sangre

Heces negras, alquitranadas o con sangre visible pueden ser resultado de sangrado en el estómago. Este síntoma requiere atención inmediata.

9. Hinchazón abdominal

Inflamación, sensación de presión o distensión del abdomen puede indicar acumulación de líquido o crecimiento del tumor.

10. Vómitos con aspecto de café molido

El vómito con residuos oscuros similares al café molido indica sangrado interno, un síntoma grave que necesita evaluación médica urgente.

11. Anemia

La anemia causada por sangrado crónico en el estómago puede generar palidez, mareos y dificultad para respirar durante esfuerzos leves.

12. Malestar general y pérdida de fuerza

Sensación continua de malestar, falta de energía y debilitamiento progresivo del cuerpo son señales de que algo no funciona correctamente en el sistema digestivo.

💡 Consejos para prevenir y detectar a tiempo

  • Realiza chequeos médicos regulares y consulta ante cualquier síntoma persistente.
  • Mantén una dieta balanceada rica en frutas, verduras y fibra.
  • Evita el consumo excesivo de alimentos procesados, salados o ahumados.
  • Controla infecciones por Helicobacter pylori, un factor de riesgo conocido.
  • No ignores síntomas leves que persistan por más de dos semanas.

Conclusión

El cáncer de estómago puede ser silencioso en sus etapas iniciales, pero reconocer los 12 signos de alerta puede salvar vidas. Dolor abdominal, pérdida de peso, fatiga, vómitos con sangre o dificultad para tragar son señales que no deben ignorarse.
Consultar al médico a tiempo y mantener hábitos saludables es la mejor defensa contra este “asesino silencioso”.

Recuerda: la detección temprana salva vidas. Presta atención a tu cuerpo y actúa ante cualquier signo sospechoso.