Esto es lo que necesita saber sobre los cálculos amigdalinos

  • Acumulación de restos de alimentos y células muertas en las criptas de las amígdalas.
  • Infecciones recurrentes de garganta o amigdalitis.
  • Bacterias y hongos presentes en la boca que se combinan con el moco.
  • Higiene oral deficiente, que facilita la proliferación de bacterias.

🩺 Cómo prevenir los cálculos amigdalinos

  • Mantener una buena higiene bucal: cepillado de dientes y lengua, y uso de hilo dental.
  • Hidratarse adecuadamente para evitar sequedad en la boca.
  • Hacer gárgaras con agua salada regularmente para eliminar restos de alimentos.
  • Evitar fumar y consumir alcohol en exceso, que pueden favorecer la formación de cálculos.

⚕️ Tratamiento de los cálculos amigdalinos

La mayoría de los cálculos amigdalinos pequeños no requieren tratamiento médico. Sin embargo, si causan molestias persistentes, existen varias opciones:

  • Remoción casera: Con gárgaras, irrigadores bucales suaves o usando un hisopo con cuidado.
  • Tratamiento médico: Un otorrinolaringólogo puede extraer los cálculos de manera segura.
  • Amigdalectomía: En casos de formación recurrente y dolor severo, se puede considerar la cirugía para remover las amígdalas.

⚠️ Cuándo acudir al médico

Consulta a un especialista si:

  • El dolor de garganta es intenso o persistente.
  • Presentas fiebre, inflamación significativa o dificultad para tragar.
  • Los cálculos se forman con frecuencia y afectan tu calidad de vida.

Conclusión

Los cálculos amigdalinos son comunes y generalmente inofensivos, pero pueden causar molestias y mal aliento. Mantener una buena higiene oral, hidratarse y realizar gárgaras con agua salada son medidas efectivas para prevenirlos.
En casos persistentes o dolorosos, es recomendable acudir a un otorrinolaringólogo para recibir un tratamiento adecuado.

Escuchar a tu cuerpo y mantener hábitos saludables es clave para evitar los inconvenientes de los tonsilolitos.