- Precalienta el horno a 180 °C.
- Pela las patatas y córtalas en rodajas finas de aproximadamente 3 mm.
- Frota la fuente para horno con un diente de ajo y un poco de mantequilla.
- Coloca una capa de patatas en la fuente, salpimienta y añade un poco de nuez moscada.
- Cubre con un poco de nata y espolvorea queso rallado.
- Repite el proceso hasta terminar con todos los ingredientes, asegurando que la capa superior sea de queso.
- Cubre la fuente con papel de aluminio y hornea durante 40 minutos.
- Retira el papel de aluminio y hornea 15-20 minutos más hasta que el gratinado esté dorado y burbujeante.
- Deja reposar 5 minutos antes de servir.
—
💡 Consejos para un gratinado perfecto
- Usa patatas firmes y de tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme.
- Si quieres un gratinado extra cremoso, mezcla un poco de leche con la nata.
- Para un toque crujiente, agrega pan rallado sobre el queso antes de gratinar.
—
🍽️ Variaciones
- Con jamón o bacon: Añade trozos de jamón o bacon entre capas para más sabor.
- Con verduras: Incorpora espinacas, champiñones o calabacín laminado.
- Gratinado ligero: Usa yogur natural en lugar de nata y queso bajo en grasa.
—
Conclusión
El gratinado cremoso de patatas es un plato versátil, delicioso y fácil de preparar. Perfecto como acompañamiento o incluso como plato principal, su textura suave y dorado irresistible conquista a todos.
¡Pruébalo hoy y sorprende a tu familia con esta receta clásica y reconfortante!
