Paso 1: Mezclar los ingredientes
Coloca la fruta en un bol grande y aplástala ligeramente si quieres una textura más uniforme.
Agrega el azúcar y el jugo de limón. Mezcla bien hasta que el azúcar se disuelva y todos los ingredientes se integren.
Paso 2: Ajustar el sabor
Prueba la mezcla y añade más azúcar o jugo de limón si es necesario.
Si quieres un toque especial, incorpora una pizca de canela, vainilla o jengibre rallado para realzar los sabores.
Paso 3: Llenar los frascos
Coloca la mezcla en frascos de vidrio previamente limpios y secos.
Asegúrate de dejar un pequeño espacio en la parte superior para evitar derrames.
Paso 4: Sellar y almacenar
Cierra los frascos herméticamente y guarda en el refrigerador.
A diferencia de mermeladas tradicionales, no es necesario hervir para conservarla, pero se recomienda consumirla en un plazo de 1 a 2 semanas para disfrutar su sabor máximo.
Consejos para que quede perfecta
- Usa fruta fresca y madura: esto garantiza el sabor intenso y dulce sin necesidad de hervir.
- Aplasta la fruta ligeramente: permite que los sabores se mezclen mejor sin necesidad de cocinar.
- Frascos limpios y secos: evita humedad para que la receta se conserve bien en frío.
- Experimenta con combinaciones de frutas: mezcla frambuesa con durazno, fresa con naranja o mango con maracuyá.
- Personaliza con especias: una pizca de canela o vainilla puede hacer la diferencia.
Ideas para disfrutarla
- Untada en pan tostado o galletas.
- Como topping para yogur, helado o pancakes.
- Para rellenar postres, tartas o cupcakes.
- Regalada en frascos pequeños: todos pedirán la receta.
Conclusión
Esta receta demuestra que lo simple puede ser increíblemente delicioso. 🍓✨
No hace falta hervirla, no requiere técnicas complicadas y su sabor conquista a cualquiera.
Si quieres impresionar a tu familia o amigos, prepara varios frascos: ¡nunca es suficiente! 😍
Prueba, experimenta con frutas y especias, y descubre por qué todos quieren repetir una y otra vez. ¡El secreto está en la simplicidad y en el sabor natural!
