- Prepara las manzanas: Pela y corta las manzanas en gajos finos. Reserva.
- Carameliza: En una sartén, derrite 50 g de mantequilla y añade 100 g de azúcar moreno. Cocina hasta obtener un caramelo dorado. Vierte en el molde, distribuyendo uniformemente.
- Coloca las manzanas: Sobre el caramelo, acomoda los gajos de manzana formando un patrón bonito. Puedes espolvorear canela al gusto.
- Prepara la masa: En un bol, bate los huevos con el resto del azúcar hasta obtener una mezcla esponjosa. Añade la mantequilla restante y la esencia de vainilla.
- Incorpora ingredientes secos: Tamiza la harina con el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezcla suavemente con la leche hasta obtener una masa homogénea.
- Vierte la masa sobre las manzanas: Distribuye con cuidado para no mover los gajos.
- Hornear: Precalienta el horno a 180°C y hornea de 35 a 40 minutos o hasta que al insertar un palillo, este salga limpio.
- Deja enfriar y desmolda: Espera 10 minutos y luego voltea cuidadosamente sobre un plato. Las manzanas caramelizadas quedarán en la parte superior.
Consejos para un pastel perfecto
- Usa manzanas firmes para que no se deshagan al hornear.
- No muevas el molde mientras la masa se hornea para que las manzanas mantengan su posición.
- Deja enfriar un poco antes de voltear para evitar quemaduras con el caramelo.
- Opcional: añade un poco de jugo de limón a las manzanas para evitar que se oxiden y mejorar el sabor.
Variantes deliciosas
- Con nueces: Espolvorea nueces picadas sobre el caramelo antes de colocar la masa.
- Con especias: Añade jengibre, nuez moscada o clavo a la masa para un sabor más otoñal.
- Mini pasteles: Usa moldes individuales para porciones personales, perfectos para fiestas o meriendas.
- Con frutas adicionales: Mezcla peras o frutos rojos para un pastel más jugoso y colorido.
Presentación y servicio
Este pastel se disfruta mejor tibio, acompañado de:
- Una bola de helado de vainilla o canela.
- Crema batida ligera.
- Un café, té o chocolate caliente.
El contraste entre la masa esponjosa, el caramelo y la jugosidad de las manzanas hace que cada bocado sea irresistible.
Almacenamiento
- Se conserva bien a temperatura ambiente hasta 2 días, cubierto con papel film.
- En refrigeración, hasta 5 días.
- Para recalentar, usa horno o microondas por unos segundos; así mantiene la suavidad y el caramelo intacto.
Conclusión
El pastel de manzana invertido es un clásico que combina simplicidad, sabor y una presentación elegante. Su suavidad y jugosidad, junto con la cobertura de caramelo, lo convierten en una opción perfecta para cualquier ocasión. Prepararlo en casa es sencillo y siempre deja a todos con ganas de repetir.
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