Pastel de manzana invertido: suave, jugoso y con una irresistible cobertura de caramelo. Perfecto para acompañar un café o para sorprender a todos en casa.

  1. Prepara las manzanas: Pela y corta las manzanas en gajos finos. Reserva.
  2. Carameliza: En una sartén, derrite 50 g de mantequilla y añade 100 g de azúcar moreno. Cocina hasta obtener un caramelo dorado. Vierte en el molde, distribuyendo uniformemente.
  3. Coloca las manzanas: Sobre el caramelo, acomoda los gajos de manzana formando un patrón bonito. Puedes espolvorear canela al gusto.
  4. Prepara la masa: En un bol, bate los huevos con el resto del azúcar hasta obtener una mezcla esponjosa. Añade la mantequilla restante y la esencia de vainilla.
  5. Incorpora ingredientes secos: Tamiza la harina con el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezcla suavemente con la leche hasta obtener una masa homogénea.
  6. Vierte la masa sobre las manzanas: Distribuye con cuidado para no mover los gajos.
  7. Hornear: Precalienta el horno a 180°C y hornea de 35 a 40 minutos o hasta que al insertar un palillo, este salga limpio.
  8. Deja enfriar y desmolda: Espera 10 minutos y luego voltea cuidadosamente sobre un plato. Las manzanas caramelizadas quedarán en la parte superior.

Consejos para un pastel perfecto

  • Usa manzanas firmes para que no se deshagan al hornear.
  • No muevas el molde mientras la masa se hornea para que las manzanas mantengan su posición.
  • Deja enfriar un poco antes de voltear para evitar quemaduras con el caramelo.
  • Opcional: añade un poco de jugo de limón a las manzanas para evitar que se oxiden y mejorar el sabor.

Variantes deliciosas

  • Con nueces: Espolvorea nueces picadas sobre el caramelo antes de colocar la masa.
  • Con especias: Añade jengibre, nuez moscada o clavo a la masa para un sabor más otoñal.
  • Mini pasteles: Usa moldes individuales para porciones personales, perfectos para fiestas o meriendas.
  • Con frutas adicionales: Mezcla peras o frutos rojos para un pastel más jugoso y colorido.

Presentación y servicio

Este pastel se disfruta mejor tibio, acompañado de:

  • Una bola de helado de vainilla o canela.
  • Crema batida ligera.
  • Un café, té o chocolate caliente.

El contraste entre la masa esponjosa, el caramelo y la jugosidad de las manzanas hace que cada bocado sea irresistible.


Almacenamiento

  • Se conserva bien a temperatura ambiente hasta 2 días, cubierto con papel film.
  • En refrigeración, hasta 5 días.
  • Para recalentar, usa horno o microondas por unos segundos; así mantiene la suavidad y el caramelo intacto.

Conclusión

El pastel de manzana invertido es un clásico que combina simplicidad, sabor y una presentación elegante. Su suavidad y jugosidad, junto con la cobertura de caramelo, lo convierten en una opción perfecta para cualquier ocasión. Prepararlo en casa es sencillo y siempre deja a todos con ganas de repetir.

💬 Comparte tus experiencias y versiones favoritas de este pastel en los comentarios. ¡Sorprende a tu familia y amigos con un postre inolvidable!