Un último gesto de afecto: los peligros ocultos de un beso póstumo

Tras el fallecimiento, el cuerpo pasa por rigidez cadavérica y cambios en los tejidos que pueden generar fragilidad.
Esto significa que acercarse a la boca o a la cara de manera brusca puede dañar el tejido, desprender piel o fluidos de forma involuntaria, lo que aumenta riesgos sanitarios y puede resultar perturbador emocionalmente.


4️⃣ Impacto emocional y psicológico

Además de los riesgos físicos, es importante considerar el impacto emocional.
Dar un beso póstumo puede ser una experiencia intensa y traumática, especialmente para quienes están en duelo.
Aunque se trata de un gesto de amor, algunas personas pueden experimentar angustia, ansiedad o culpa después del contacto cercano con un cuerpo fallecido.


5️⃣ Alternativas seguras para mostrar afecto

Existen maneras de rendir homenaje y expresar cariño sin exponerse a riesgos sanitarios ni emocionales:

  • Colocar flores o un objeto simbólico cerca del fallecido.
  • Decir palabras de despedida o escribir una carta.
  • Participar en rituales o ceremonias de memoria.
  • Usar fotografías o recuerdos para sentir cercanía sin contacto físico directo.

Precauciones si decides acercarte

  • Consulta con el personal de la funeraria sobre el estado del cuerpo y cualquier tratamiento químico aplicado.
  • Lávate las manos antes y después del contacto y evita tocar heridas abiertas.
  • Evita contacto directo con la boca si hay riesgo de enfermedades contagiosas.
  • Limita la duración y la intensidad del contacto físico para proteger tanto tu seguridad como la integridad del cuerpo.

Conclusión

Un beso póstumo puede ser un gesto de amor y despedida significativo, pero no está exento de riesgos.
Desde la exposición a bacterias y químicos hasta el impacto emocional, es importante ser consciente y tomar precauciones.
Existen alternativas igual de afectuosas para rendir homenaje y mantener viva la memoria de un ser querido sin poner en riesgo la salud física o emocional. 💐

El último gesto de afecto puede ser seguro y respetuoso si se combina conciencia, cuidado y alternativas simbólicas que honren la memoria de quien se ha ido.