Qué sucede en tu cuerpo cuando duermes con demasiado frío
Dormir en un ambiente demasiado frío puede parecer agradable, especialmente en verano o tras un día caluroso, pero la realidad es que el frío extremo durante el sueño puede tener efectos importantes en tu cuerpo y tu salud. Aunque algunas personas disfrutan de temperaturas bajas, mantener un equilibrio es clave para descansar correctamente y proteger tus órganos.
1. Contracción muscular y rigidez
Cuando hace demasiado frío, los músculos se contraen para generar calor. Durante la noche, esto puede provocar:
- Rigidez matutina
- Calambres o espasmos musculares
- Dolor en articulaciones, especialmente en personas con artritis
💡 Tip: Mantener una manta tibia y ropa adecuada ayuda a relajar los músculos mientras duermes.
2. Problemas de circulación
El frío provoca que los vasos sanguíneos se contraigan, reduciendo el flujo de sangre a extremidades como manos y pies. Esto puede generar:
- Dedos fríos y hormigueo
- Mayor presión sanguínea temporal
- Sensación de pies y manos entumecidos
Proteger extremidades con calcetines y guantes suaves durante la noche puede mejorar la circulación.
3. Sistema inmunológico debilitado
Exponerse al frío intenso mientras duermes puede afectar la función del sistema inmunológico, aumentando la susceptibilidad a:
- Resfriados y gripe
- Infecciones virales
- Problemas respiratorios leves
💡 Tip: Mantener la habitación a una temperatura moderada (18-22 °C) protege tu sistema inmune mientras descansas.
