💔 Un último gesto de afecto: los peligros ocultos de un beso póstumo
El deseo de dar un último beso a un ser querido que ha fallecido es un gesto profundamente humano y emotivo.
Sin embargo, detrás de este acto de cariño existen riesgos y precauciones poco conocidos que conviene tener en cuenta.
Este artículo explora los peligros ocultos de un beso póstumo y cómo abordarlos de manera segura y respetuosa.
1️⃣ Riesgos microbiológicos y de infección
Tras la muerte, el cuerpo comienza un proceso natural de descomposición.
Aunque el contacto directo con la piel no siempre es peligroso, ciertos fluidos corporales pueden albergar bacterias o virus que representan un riesgo para la salud.
Por ejemplo, restos de saliva, mucosidad o heridas no tratadas podrían transmitir infecciones.
Si el fallecido padecía enfermedades contagiosas, el riesgo aumenta.
2️⃣ Riesgo de contacto con químicos preservantes
En funerarias y hospitales, los cuerpos suelen tratarse con químicos como formaldehído para conservación temporal.
El contacto directo con estas sustancias puede irritar la piel o las mucosas, especialmente en la boca y los labios, al dar un beso póstumo.
Es importante saber si el cuerpo ha sido embalsamado y durante cuánto tiempo antes de acercarse demasiado.
